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viernes, 9 de abril de 2010

El jardín de Gretel





Mientras estudia arquitectura de sistemas y se prepara para su primer cosplay (y para dar no me acuerdo qué materia...),el jardín de Gretel crece salvaje y feliz.
Gretel no discrimina y todos, todos, tienen lugar en él.
Sí señores. Por eso, los tomates renacidos de un viejo proyecto de compost desechado, se multiplican para felicidad de los gorriones del vecindario y el orégano para alegría de las abejas, mientras la menta que se hace dueña,abre el aire perfumando la noche, ahí atrás, en el patio. Nuestro patio.
Gretel no discrimina. Quién decide qué es yuyo,(si le han dicho yuyo a la soja), qué es planta ornamental, qué es lindo, qué es feo. Qué merece la guadaña y qué no. Por eso, todos crecen libres, hasta donde les dé el cuero (y parece que les da bastante...).
El jardín de Gretel es libre. Como ella, como Tina, como yo. Por eso el patio aunque los proyectos de vida hiceron por esta casa un desbande será siempre eso. Nuestro patio. El patio de las tres.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Què lindo !!! me encantò !!

Maximiliano Galin dijo...

Nada mejor que un jardín salvaje, para una Gretel que le gusta su Hansel. Me gustó. Nos seguimos!